Sistema multipilar de pensiones
Posted on | Diciembre 14, 2009 |
Por Jaime Sanchéz
En el Perú el funcionamiento del Sistema Privado de Pensiones(SPP) evidencia una relación asimétrica e injusta para quienes se acogen a este sistema de gestión privada. Mientras que las Administradoras de Fondos de Pensiones(AFP) incrementan sus utilidades -sus ganancias-, los fondos de sus afiliados pierden con el tiempo rentabilidad debido a las altas comisiones que las AFPs cobran.
Para enfrentar este problema existen diversas propuestas. Una de estas plantea el establecimiento de un tope a las comisiones cobradas. Otra el cobro de comisiones en función de la rentabilidad. Una tercera plantea una mixtura de las dos primeras propuestas, es decir ofrece fijar un tope a las comisiones y cobrar una parte de la comisión en función de la rentabilidad. Una cuarta propone la jubilación anticipada y la devolución de aportes.
Si bien algunas de estas propuestas podrían ser positivas -aunque con serias observaciones- ninguna propone una solución integral a los problemas que vive el sistema previsional peruano.
Reforma integral del sistema de pensiones
Para resolver los problemas del sistema previsional peruano, es necesario impulsar una serie de medidas que contengan como líneas orientadoras:
1. Reconocer e impulsar las políticas de seguridad social como componente fundamental de la política social del Estado.
2. Adoptar como principios claves de la reforma: la universalización, la solidaridad, la sostenibilidad finaciera y la equidad de género.
3. Adoptar políticas orientadas a extender la cobertura del sistema de pensiones peruano.
4. Brindar a los asegurados y pensionistas formas de participación en los sistemas de gestión público y privada en cumplimiento del Convenio 102 de la Organización Internacional de Trabajo(OIT).
5. Plantear soluciones a las carencias institucionales que evidencia el sistema.
6. Fortalecer las tareas de rectoría, supervisión y regulación.
7. Impulsar el diálogo social.
El diseño de un nuevo sistema de pensiones debería contribuir a ampliar la cobertura. Un estudio realizado por Fabio Durán Valverde(2009) de la OIT revela que, aunque la tasa contributiva de las personas asalariadas muestra signos de recuperación, el sistema de pensiones peruano evidencia aún un severo déficit de cobertura.
Esta realidad se agrava si se toma en cuenta que el 58% de la Población Económicamente Activa (PEA) peruana son trabajadores independientes y/o familiares no remunerados, y que en el ámbito de los trabajadores asalariados un alto porcentaje de sus empleadores evaden las contribuciones a los planes de pensiones.
No se debe olvidar que el actual sistema de pensiones peruano es un modelo basado en el financiamiento contributivo, que fue construido principalmente para el aseguramiento de los trabajadores asalariados.
Por eso es necesario plantear una reforma que permita fortalecer el sistema público de pensiones- admitiendo la posibilidad de complementos voluntarios-, y ampliar -hasta hacerla universal- la inclusión y participación de nuevos sectores de la sociedad peruana no asalariada en el sistema de pensiones peruano. Esto se puede lograr utilizando estrategias de financiamiento no contributivo, con aportes del Estado.
Ampliar la cobertura del sistema nacional de pensiones demanda también mejorar el control contributivo. Esto significa optimizar las políticas y procesos de fiscalización y corrección de la morosidad y la evasión en el aseguramiento, a través de reformas legislativas. Por ejemplo, en la República Argentina, los tribunales condenaron al Presidente de una sociedad anónima por retención indebida de aportes a la seguridad social. En otro caso, el Presidente del Club Newell´s Old Boys fue procesado por apropiación indebida de recursos que debieron tener como destino la seguridad social.
Sistema multipilar: un modelo integral de sistema de pensiones
Considerando las líneas orientadoras y principios propuestos líneas arriba, proponemos como modelo integral un sistema de pensiones multipilar:
El primer pilar sería el resultado de la integración de dos regímenes de naturaleza pública: uno contributivo y otro no contributivo.
Para este modelo, el régimen contributivo propone un sistema de afiliación obligatoria para todos los trabajadores activos, tanto asalariados como independientes, cuyos aportes variarían en función de la capacidad de pago que le permita su salario o ingreso. Este régimen se financiaría con aportes de los trabajadores y de los empleadores.
Con respecto al régimen no contributivo de pensiones – que integraría el modelo propuesto como sistema- este estaría orientado a las personas adultas mayores que califiquen como pobres, y que no hayan logrado ingresar en ningún momento de su vida en el régimen contributivo o que no hayan calificado para obtener el derecho de pensión.
Al respecto Fabio Durán Valverde(2009) menciona que en el 2006, en el Perú sólo el 23% de los adultos mayores – es decir 500, 000 de 2.2 millones de peruanos(as) con 65 a más años de edad- recibían una pensión.
El segundo pilar de este sistema de pensiones propone una cuenta individual de carácter voluntario, para asalariados y trabajadores independientes.
Si hablamos de trabajadores asalariados, tanto trabajadores como empleadores deberían aportar al fondo. Para el caso de los trabajadores independientes, el aporte será un porcentaje de los ingresos reportados.
La reforma, además de plantear el crecimiento de la cobertura del sistema nacional de pensiones, supondría hacer efectivo el derecho a una pensión justa y equitativa, tal como está establecido en la legislación nacional y las normas internacionales de seguridad social e instrumentos como el Pacto Internacional de Derechos Económicos, sociales y culturales (DESC).
Asimismo, en pos de cumplir con los compromisos asumidos por el gobierno peruano al ratificar el Convenio 102 de la OIT, el nuevo sistema público de pensiones debería garantizar una pensión mínima para cada peruano(a), como también el incremento de las pensiones pagadas y la participación de los asegurados y pensionistas.
Otro tema importante se relaciona a la buena gestión del sistema de pensiones. Al respecto se plantean medidas para reducir –tanto en el sistema gestión pública como en el de gestión privada- los costos de administración. Además, el Estado tiene la obligación de establecer las mejores condiciones para que el sistema funcione al más bajo costo, sin que esto perjudique la calidad de atención de los pensionistas. Esto en cumplimiento de los objetivos de seguridad social asumidos por el Gobierno a través del Convenio 102 de la OIT.
Para fortalecer el marco institucional de la seguridad social es fundamental la creación del Consejo Nacional de Seguridad Social con participación de asegurados, empleadores, del Estado, y otros actores sociales involucrados en los objetivos de la reforma.
Estos actores claves de la reforma tendrían como funciones centrales la formulación de políticas en materia de seguridad social, y la supervisión y regulación de los actores, que incluye al sector privado.
Scridb filterConvenio 102 (norma mínima) de la OIT (1952)
El informe de la Comisión de Expertos en aplicación de convenios y recomendaciones 2007 de la OIT, ha requerido al gobierno peruano, la adopción de las medidas necesarias para asegurar una mayor participación de los asegurados o sus representantes en la administración de la AFP, conforme al Convenio 102.
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